En una ocasión, JesĆŗs tuvo un encuentro con un maestro de la ley llamado Nicodemo. Era un lĆder de los judĆos. Y aunque tenĆa religión, todavĆa no habĆa comenzado una relación personal con Jesucristo. Por eso una noche, se acercó a donde estaba JesĆŗs y le dijo:
ā- Maestro, todos sabemos que Dios te ha enviado para enseƱarnos. Las seƱales milagrosas que haces son la prueba de que Dios estĆ” contigo. JesĆŗs le respondió: - Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.ā (Juan 3:2-3)
Al principio Nicodemo quedó confundido. No entendĆa lo que estaba diciendo JesĆŗs. ĀæCómo podĆa un hombre nacer de nuevo? ĀæAcaso debĆa entrar nuevamente en el vientre de su madre y volver a nacer?
āJesĆŗs le contestó: - Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del EspĆritu. El ser humano sólo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del EspĆritu Santo.ā (Juan 3:5-6)
Por eso el apóstol Pablo dice que el que estÔ en Cristo, es una nueva criatura (2 Corintios 5:17). Porque para entrar al reino de Dios necesitamos morir a nuestro viejo estilo de vida que era carnal, y volver a nacer de una manera espiritual. ¿Y cómo se hace eso? Jesús le dijo a Nicodemo:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." Juan 3.16
La clave estĆ” en recibir el amor de Dios, y creer en Jesucristo su Hijo, quien dio su vida para salvarnos de nuestros pecados y darnos vida eterna.
Si ya creĆste en JesĆŗs, y le entregaste tu vida pidiĆ©ndole perdón por tus pecados; ese dĆa el EspĆritu Santo entró a tu corazón, y algo nació adentro tuyo. Ese āalgoā es tu espĆritu, y allĆ es donde habita ahora el EspĆritu Santo de Dios, que te da paz y plenitud como ninguna otra cosa en este mundo. Ā”Es algo tremendo lo que Dios ha comenzado a hacer en tu vida!
Pero como un āreciĆ©n nacidoā espiritual, necesitas aprender muchas cosas; por lo menos las siguientes que son muy importantes:
- Comunicarte con tu PapĆ” Dios.
- Escuchar y entender lo que tu PapĆ” te habla.
- Relacionarte con tus hermanos en la familia de Dios, que es la Iglesia.
- Contarle a otros lo que JesĆŗs estĆ” haciendo en tu vida.
- Experimentar la vida abundante, al crecer en la fe, siguiendo el ejemplo de JesĆŗs.
Asà como un bebé necesita de un padre que lo cuide, alimente y le enseñe lo que necesita aprender; de la misma manera un hermano mayor en la fe te ayudarÔ a consolidar tu decisión por Jesús, y dar los primeros pasos en la vida cristiana.
Te invitamos a participar de esta maravillosa experiencia. Dios y nosotros confiamos que transformarÔ tu vida. ”Vamos, adelante, comencemos a dar los primeros pasos!
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