
Introducción
Los lĆderes religiosos en vez de alegrarse porque un hombre ciego de nacimiento ahora podĆa ver, se enojaron porque JesĆŗs lo habĆa sanado un dĆa de reposo.ā La religión decĆa que en el dĆa de reposo no se podĆa trabajar.
ā Si sanar era un trabajo, entonces JesĆŗs no venĆa de parte de Dios.
Como no podĆan negar el milagro, entonces expulsaron a este hombre de la sinagoga para que no siguiera hablando de JesĆŗs.
ā Al no poder apagar la luz, entonces decidieron sacarla de en medio para que āno molesteā.
Juan 9:35ā41 (RVC)
35 JesĆŗs supo que lo habĆan expulsado de la sinagoga, asĆ que cuando lo encontró le dijo: «¿Crees tĆŗ en el Hijo de Dios?Ā» 36 Ćl le respondió: Ā«SeƱor, Āæy quiĆ©n es, para que crea en Ćl?Ā» 37 JesĆŗs le dijo: Ā«Pues ya lo has visto, y es el que habla contigo.Ā» 38 Y Ć©l dijo: Ā«Creo, SeƱor.Ā» Y lo adoró.
39 JesĆŗs dijo: Ā«Yo he venido a este mundo para juicio; para que vean los que no ven, y para que los que ven se queden ciegos.Ā» 40 Al oĆr esto, algunos de los fariseos que estaban con Ć©l le preguntaron: «¿Acaso tambiĆ©n nosotros somos ciegos?Ā» 41 JesĆŗs les respondió: Ā«Si ustedes fueran ciegos, no tendrĆan pecado; pero ahora, como dicen que ven, su pecado permanece.Ā»
Jesús vino al mundo a traer salvación. Ante el Mensaje del Evangelio hay dos posibles respuestas:
1) El pecador ciego que cree en Jesucristo como su Señor = ahora ve y recibe la salvación.
2) La persona religiosa, justa en su propia opinión, que rechaza a Jesús = permanece en oscuridad espiritual, sus pecados no son perdonados, y recibe condenación.
No es que los fariseos no estuvieran viendo la luz. ”Sino que decidieron no verla!
ā DecĆan ver, pero quisieron hacerse ciegos para que la luz de Cristo no les resplandeciera. ĀæConoces a personas asĆ?
ā Ante la evidencia de la presencia y los milagros de Dios en sus vidas, deciden no creer.
ā Aunque ven lo que el SeƱor estĆ” haciendo, deciden āhacerse ciegosā y permanecer en oscuridad.
ā Ā”QuĆ© triste es que haya personas asĆ!
ā Pero mĆ”s triste es que, ademĆ”s de decidir no ver la luz de JesĆŗs, se esfuercen para que otros permanezcan en oscuridad tambiĆ©n. Ā”Eso es mucho peor!
Y eso es lo que estaban haciendo los fariseos, como lĆderes religiosos de la Ć©poca de JesĆŗs. Los fariseos se creĆan los pastores de Israel, y perseguĆan a JesĆŗs como un intruso o impostor. No creĆan en JesĆŗs como el MesĆas, el Salvador del mundo. Pero ademĆ”s se esforzaban para que las demĆ”s personas tampoco creyeran en Ćl.
Por eso Jesús continúa diciéndoles:
Juan 10:1ā6 (RVC)
1 Ā«De cierto, de cierto les digo: El ladrón y el salteador es el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que trepa por otra parte. 2 Pero el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas. 3 A Ć©ste el portero le abre, y las ovejas oyen su voz; y Ć©l llama a las ovejas por su nombre, y las saca. 4 Y una vez que ha sacado a todas sus ovejas, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. 5 Pero a un extraƱo no lo siguen, sino que huyen de Ć©l, porque no conocen la voz de gente extraƱa.Ā» 6 JesĆŗs les dijo esta alegorĆa; pero ellos no entendieron quĆ© les quiso decir.
El redil en el Medio Oriente era muy simple:
– TenĆa una pared de piedras, de dos metros de altura, y una abertura que servĆa de puerta.
– Los pastores de la aldea arreaban a sus ovejas al redil al anochecer y dejaban que el portero hiciera guardia.
– En la maƱana cada pastor llamaba a sus ovejas, las cuales reconocĆan la voz de su pastor y salĆan del redil.
– El portero dormĆa a la entrada del redil y en realidad se convertĆa en āla puertaā.
– Nada podĆa entrar o salir del redil sin pasar sobre el portero.
JesĆŗs enseƱa que el verdadero pastor entra por la puerta (v. 1), llama a sus ovejas por nombre, ellas conocen su voz (v. 3), Ć©l las guĆa y ellas le siguen (vv. 4ā5).
– En cambio, los falsos pastores (fariseos), que son ladrones y salteadores, tratan de entrar al rebaƱo de alguna manera engaƱosa, pero las ovejas no los reconocen ni les siguen.
Juan 10:7ā9 (RVC)
7 Una vez mĆ”s JesĆŗs les dijo: Ā«De cierto, de cierto les digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que vinieron antes de mĆ, son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los oyeron. 9 Yo soy la puerta; el que por mĆ entra, serĆ” salvo; y entrarĆ” y saldrĆ”, y hallarĆ” pastos.
JesĆŗs es la Puerta
Jesucristo es la puerta. Sólo a travĆ©s de Ćl podemos entrar al Reino de Dios.
ā El ex ciego que ahora podĆa ver fue expulsado de la sinagoga por los fariseos, por haber creĆdo en JesĆŗs.
ā Pero fue recibido por JesĆŗs en el nuevo rebaƱo.
En el pasaje que acabamos de leer podemos distinguir tres puertas:
1) La puerta del redil:
1 El ladrón y el salteador es el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que trepa por otra parte. 2 Pero el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas. (Jn 10:1-2)
⢠El redil aquà no representa el cielo, sino la nación de Israel.
⢠Jesús vino a Israel a través del camino señalado en las Escrituras.
⢠El Portero (Juan el Bautista) fue quien le preparó el camino y le abrió la puerta para que entrara.
⢠Jesús entró por esa puerta como el Pastor de las ovejas de Israel.
2) La puerta de las ovejas:
Yo soy la puerta de las ovejas. (Jn 10:7)
⢠Esta es la puerta que lleva a la gente a salir de su actual redil religioso.
⢠En la Ć©poca de JesĆŗs era el judaĆsmo.
⢠En nuestro tiempo pudiera ser cualquier tipo de religión, ideologĆa, o prĆ”ctica āespiritualā que les impide a las personas ver y creer en JesĆŗs.
⢠Testimonio: Āæcatolicismo? (Escuelas PĆas)
⢠El Señor abrió el camino para que la multitudes dejaran su antiguo sistema religioso y encontraran vida nueva en Cristo.
3) La puerta de salvación:
Yo soy la puerta; el que por mĆ entra, serĆ” salvo; y entrarĆ” y saldrĆ”, y hallarĆ” pastos. (Jn 10:9)
⢠Las ovejas que cruzan por āLa Puertaā que nos ofrece JesĆŗs, pueden entrar y salir. Esto significa libertad espiritual.
⢠Tienen vida eterna.
⢠Disfrutan de los pastos frescos y nutritivos de la Palabra de Dios.
Para que quedara bien claro el contraste entre el verdadero Pastor que es JesĆŗs, y los falsos pastores que pretendĆan ser los lĆderes religiosos, JesĆŗs hace la siguiente afirmación que la mayorĆa de nosotros conocemos de memoria, pero que ahora vamos a leerla y entenderla en el contexto en el cual fue dicha por el SeƱor:
Juan 10:10 (RVC)
El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
SatanÔs, a través de los falsos maestros, quiere robar, matar y destruir a las ovejas. En cambio, Jesús viene a cuidar a sus ovejas, y darles vida abundante.
ā Es una puerta cerrada para impedir el ingreso a ladrones y salteadores, que quieren daƱar a las ovejas.
ā Pero es una puerta abierta para entrar y salir con libertad a la vida abundante que sólo una relación creciente con Cristo nos pueda dar.
A travĆ©s de JesĆŗs, y sólo por medio de Ćl, tenemos entrada al rebaƱo de Dios.
ā Y tambiĆ©n por medio de Cristo, el EspĆritu Santo viene a su Iglesia, para llenarla, sanarla y ministrarla.
En otra ocasión, también haciendo referencia a una Puerta, Jesús dijo:
Mateo 7:13ā14 (RVC)
13 āEntren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. 14 Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la encuentran.ā
La puerta a la vida eterna es āestrechaā
ā Esto no significa que sea difĆcil ser cristiano.
ā Significa que hay muchas maneras de vivir la vida, pero un solo camino para vivir eternamente con Dios.
ā Creer en JesĆŗs es la Ćŗnica manera de entrar al Reino de Dios aquĆ en la tierra, y por toda la eternidad.
ā Vivir a su manera puede no ser fĆ”cil, pero es lo mejor que nos pueda pasar en la vida.
Conclusión
JesĆŗs es la Puerta:
La Puerta de Salida, para dejar la oscuridad de la religiosidad o espiritualidad humanista, a la libertad que sólo Cristo nos puede dar.
La Puerta de Entrada al Reino de Dios y la Iglesia de Jesucristo .
ā Tristemente el que rechace a JesĆŗs, quedarĆ” encerrado en la oscuridad de un sistema religioso sin Dios, a merced de los falsos maestros que permanentemente son usados por SatanĆ”s para robar, matar y destruir las vidas, sin la protección y el cuidado de Cristo.
ā Pero el que decida entrar por la āpuerta estrechaā que es JesĆŗs, recibirĆ” vida abundante aquĆ en la tierra, y vida eterna en el mĆ”s allĆ”.
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