Progreso de Leccion
0% Completado

Introducción

Hoy empezaremos a descubrir ĀæQuĆ© dijo JesĆŗs? acerca de quiĆ©n es Ɖl y lo que vino a hacer al mundo.
Y veremos que JesĆŗs comienza por algo conocido por todos, para revelarnos un aspecto desconocido, pero poderoso y transformador acerca de Ɖl.
¿Y qué puede ser mÔs común y conocido por todos que el pan, que comemos todos los días?

El Pan de Vida

En una ocasión, Jesús estaba enseñando a una multitud en un lugar desértico. Ya se había hecho tarde, y no tenían ninguna ciudad cercana a donde ir a buscar comida para tantos. Así que Jesús les dio de comer a mÔs de 5 mil personas, con solamente 5 panes y 2 pescados. Este tremendo milagro de multiplicación sorprendió a todos, y también a los discípulos.

Esa misma noche, Jesús y sus discípulos cruzaron en una barca al otro lado del mar de Galilea. Al día siguiente, la gente también cruzó en barcas hasta la ciudad de Capernaúm, y allí se encontraron nuevamente con Jesús.

Juan 6:26–27 (RVC)
26 Jesús les dijo: «De cierto, de cierto les digo que ustedes no me buscan por haber visto señales, sino porque comieron el pan y quedaron satisfechos. 27 Trabajen, pero no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual el Hijo del Hombre les darÔ; porque a éste señaló Dios el Padre.»

MÔs de 5 mil personas habían visto a Jesús sanar a los enfermos, traer libertad a los oprimidos, y multiplicar el pan para darles de comer a todos.
– Pero aquĆ­ JesĆŗs les revela el verdadero motivo por el cual le seguĆ­an: no por haber visto las seƱales de Dios, sino porque habĆ­an comido gratis y se habĆ­an saciado.

JesĆŗs conoce tu necesidad

Ɖl sabe lo que realmente necesitas vos y tu familia, y estĆ” dispuesto a proveer para las necesidades bĆ”sicas como la comida. Pero aquĆ­ nos desafĆ­a a buscarle, no por la comida que perece, sino por la que permanece para vida eterna.

Todo lo que este mundo nos ofrece es pasajero; las riquezas, los placeres, la fama, son como la comida que comemos, pero pasa un tiempo y volvemos a tener hambre. Y luego, nuevamente nos quedamos mƔs vacƭos que antes.

Jesús quiere saciar tu necesidad mÔs profunda

Hay una comida que permanece para vida eterna, y es la que sólo Jesucristo nos puede dar.

Juan 6:28 (RVC) Entonces le dijeron: «¿Y qué debemos hacer para poner en prÔctica las obras de Dios?»

Ellos entendieron que, por ser una comida que permanece para vida eterna, valía la pena que se haga cualquier esfuerzo para obtenerla. La mayoría piensan que la salvación y la vida eterna son logros que tenemos que alcanzar por medio de nuestras obras y buenas acciones. Pero no es lo que pedía Jesús.

La pregunta importante es: ¿Qué debemos hacer para obtener ese pan de vida?

  • ā€œSi realmente existe ese pan espiritual, ĀæQuĆ© debo hacer para obtenerlo?ā€

Y la respuesta es:

No es lo que hagas, sino en QuiƩn crees

29 JesĆŗs les respondió: «Ésta es la obra de Dios: que crean en aquel que Ɖl ha enviado.Ā» Juan 6:29 (RVC)

Creer en JesĆŗs nos da salvación. Esta salvación es por gracia. No hay nada que podamos hacer para merecerla. La acción que Dios estĆ” esperando de nosotros; es CREER en JesĆŗs. Es tener una FE activa en vez de una FE pasiva. Creer no es un conocimiento que aprendemos de memoria, sino que…

Es una fe viva que transforma todo nuestro ser: pensamientos, acciones y estilo de vida. Así que tener fe en Jesús, no es una fe intelectual ni religiosa. Sino una fe poderosa que transforma todo tu ser, todo lo que sos, todo lo que haces, todos los días, y en todo lugar. ”Amén!

El Pan del Cielo es el Ćŗnico que da vida eterna

Juan 6:30–33 (RVC) Le dijeron entonces: Ā«Pero ĀæquĆ© seƱal haces tĆŗ, para que veamos y te creamos?  31 Nuestros padres comieron el manĆ” en el desierto, tal y como estĆ” escrito: ā€œPan del cielo les dio a comer.ā€Ā» 32 Y JesĆŗs les dijo: Ā«De cierto, de cierto les digo, que no fue MoisĆ©s quien les dio el pan del cielo, sino que es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. 33 Y el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.Ā»

Estas personas actuaron como si NO hubieran visto los milagros de sanidades, liberaciones, y la multiplicación de los panes y los peces. Y le piden a JesĆŗs que haga una ā€œseƱalā€ para que ellos puedan ver y creer.

De alguna manera le estaban pidiendo que al menos ā€œempataraā€ ese milagro del mana, para que ellos pudieran ver y creer. Entonces JesĆŗs les aclara que no fue MoisĆ©s quien les dio ese manĆ” que caĆ­a cada maƱana del cielo, sino el Padre Celestial.

Pero toma el ejemplo, de algo conocido por ellos, para revelarles lo que todavĆ­a no conocĆ­an. JesĆŗs toma el ejemplo del manĆ” para revelarles el ā€œpan que descendió del cielo y da vida al mundoā€.

ĀæY quiĆ©n es? Es JesĆŗs…

JesĆŗs es el Pan de Vida

Juan 6:34–35 (RVC) Le dijeron: Ā«SeƱor, danos siempre este pan.Ā» 35 JesĆŗs les dijo: Ā«Yo soy el pan de vida. El que a mĆ­ viene, nunca tendrĆ” hambre; y el que en mĆ­ cree, no tendrĆ” sed jamĆ”s.

Aquí Jesús se revela como el Pan de Vida. Pero, ¿Qué significa esta frase para nosotros? El pan sostiene la vida. Podemos pasar unos días sin alimentarnos. Pero si dejamos de comer por mucho tiempo seguramente moriremos de hambre. El pueblo de Israel en el desierto debía recoger el mana todos los días su porción, lo que quedaba para el siguiente día se podría. Igual nosotros debemos comer el PAN DE VIDA, que es Jesús, cada día para estar bien alimentados espiritualmente.

La vida verdadera consiste en nuestra relación con Dios. Esa relación sólo es posible por medio de Jesucristo. Sin Ɖl no podemos entrar en esa vida, ni mantenernos en ella.

Es decir: Sin JesĆŗs puede que haya existencia, pero no vida.

El hambre espiritual que todas las personas tenemos, sólo puede saciarse cuando conocemos a JesĆŗs, y por medio de Ɖl, conocemos a Dios el Padre. El pan debemos comerlo a diario para mantener nuestra vida, como tambiĆ©n debemos alimentarnos a diario de las palabras de JesĆŗs que estĆ”n en la Biblia.

Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Juan 6:68

Conclusión

Juan 6:38, 40 (RVC) Porque no he descendido del cielo para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y Ć©sta es la voluntad de mi Padre: 40ā€œQue todo aquel que ve al Hijo, y cree en Ɖl, tenga vida eterna; y yo lo resucitarĆ© en el dĆ­a final.ā€

JesĆŗs descendió del cielo para darnos el pan de vida que todos necesitamos. Sólo Ɖl puede saciar tu hambre espiritual, y llenar el vacĆ­o de tu corazón. AsĆ­ como el manĆ” descendĆ­a del cielo para todos, y sin importar la edad, nivel cultural o socioeconómico, JesĆŗs tambiĆ©n estĆ” disponible para todos nosotros, sin acepción de personas. Pero requiere de nosotros la fe. Que demos un paso y bus

Comentarios