
Los cristianos somos llamados a ser semejantes a Cristo. JesĆŗs es el modelo por excelencia de una humanidad plenamente humana. Cuanto mĆ”s fielmente le imitemos, mĆ”s seremos semejantes a Ćl. JesĆŗs es EMANUEL, que significa Dios con nosotros, es 100% Dios. Pero tambiĆ©n nació del vientre de la virgen MarĆa, engendrado por el EspĆritu Santo, 100% hombre.
En Lucas 3:21 al 4:13, el evangelista nos presenta a Jesús como modelo a través de experiencias humanas que nosotros como cristianos debemos imitar.
EL BAUTISMO
Un dĆa en que todos acudĆan a Juan para que los bautizara, JesĆŗs fue bautizado tambiĆ©n. (Lucas 3:21a NVI)
El bautismo de JesĆŗs fue Ćŗnico. De hecho, Juan no querĆa bautizarlo porque su bautismo era āde arrepentimiento para el perdón de los pecadosā, y el reconocĆa a JesĆŗs como el MesĆas prometido, era Dios sin pecado. Pero Ćl le respondió: āDejĆ©moslo asĆ por ahora, pues nos conviene cumplir con lo que es justoā (Mateo 3:15).
Cuando dice ājustoā, se estaba identificando con la humanidad pecadora, incluso asumiendo pecados que Ćl no habĆa cometido. Para nosotros el bautismo es seƱal de conversión, donde el creyente se identifica con la obra salvadora de Cristo y con la iglesia que es su Cuerpo.
Por lo tanto, JesĆŗs en el bautismo se identificó con nosotros que somos pecadores, y nosotros al bautizarnos nos identificamos con Ćl, muriendo a nuestra vida de pecado y vivir para Ćl. Esto quiere decir que aceptamos el SeƱorĆo de Cristo y estamos dispuestos a obedecerlo en todo.
Los creyentes que son bautizados deben entender que asumen un compromiso con Cristo y su Iglesia. Asà que es mucho mÔs que un paso de obediencia.
LA ORACIĆN
Y mientras oraba, se abrió el cielo. (Lucas 3:21 b NVI)
La expresión āse abrió el cieloā indica que lo natural de repente fue invadido de lo sobrenatural. Y esto paso mientras JesĆŗs oraba. AsĆ que lo mĆ”s importante de esta escena es la relación que JesĆŗs tenĆa con el Padre en oración.
La oración y el EspĆritu Santo constituyen el aspecto humano y divino de la relación de JesĆŗs con el Padre. Si el Hijo de Dios sin pecado sintió la necesidad de orar sin cesar, Ā”CuĆ”nto mĆ”s nosotros! El mediador en esta comunicación debe ser el EspĆritu Santo.
La oración es una conversación con Dios, una charla amorosa entre Padre e hijo. Cuando entendemos esto, entonces seremos capaces de ver cielos abiertos sobre nosotros. ¿CuÔndo oramos, experimentamos cielos abiertos?
Pidamosle al EspĆritu Santo que nos enseƱe a orar segĆŗn su voluntad. Dejemos espacios y silencios para que Ćl pueda abrir el cielo y darnos a conocer su voluntad a travĆ©s del EspĆritu Santo y tambiĆ©n permite que te de lenguas celestiales para orar como conviene.
LA UNCIĆN
y el EspĆritu Santo bajó sobre Ć©l en forma de paloma. (Lucas 3:22 a NVI)
La unción es la pasión intensa del EspĆritu Santo en la vida del creyente para que pueda cumplir su misión, es la llenura del EspĆritu. Esta experiencia fue comĆŗn a JesĆŗs y sus discĆpulos.
La unción de JesĆŗs fue Ćŗnica, porque Ćl es Hijo de Dios por derecho propio, mientras que nosotros somos hijos adoptivos. La unción de JesĆŗs fue un anticipo de la que todo creyente necesita para servir en su Reino. Es por esto que la unción no es un privilegio ni un premio, sino un mandamiento apostólico que debemos obedecer si queremos servir al SeƱor con poder espiritual.
Debemos entender que la unción es el EspĆritu Santo; no es aire, ni aceite, ni agua, ni vino u otra cosa, sino una persona. Una cosa es tenerlo y otra muy diferente es que el EspĆritu nos tenga a nosotros.
LA VOZ CELESTIAL
Entonces se oyó una voz que desde el cielo decĆa: Ā«TĆŗ eres mi Hijo amado; estoy muy complacido contigoĀ». (Lucas 3:22 b NVI)
Una voz del cielo resonó, esta fue la aprobación del Padre.
ĀæQuĆ© significo para JesĆŗs oĆr la voz de Dios? Fue la confirmación de su misión, ser el Rey ungido y Siervo sufriente, enviado para establecer el Reino de Dios.
ĀæQuĆ© significa para nosotros oĆr la voz de Dios? Es recordar el mandato de complacer al Padre en todo, especialmente en el cumplimiento de nuestra misión: āser luz para las naciones, abrir los ojos de los ciegos, librar de la cĆ”rcel a los presos, y del calabozo a los que habitan en tinieblasā (IsaĆas 42:6-7)
Ćl nos anima diciendonos una y otra vez: āTu eres mi hijo/a amado/aā. Que Ćl abra nuestros oĆdos para oĆr su voz animĆ”ndonos y orientĆ”ndonos en el camino que debemos andar.
EL AYUNO
JesĆŗs, lleno del EspĆritu Santo, volvió del JordĆ”n y fue llevado por el EspĆritu al desierto.Ā 2Ā AllĆ estuvo cuarenta dĆas y fue tentado por el diablo. No comió nada durante esos dĆas, pasados los cuales tuvo hambre. (Lucas 4:1-2 NVI)
Este pasaje nos muestra la parte humana de JesĆŗs (tuvo hambre).
¿Que es el ayuno? Es la abstinencia total o parcial de comida, llevada a cabo como disciplina espiritual. Generalmente era una preparación para una ceremonia de iniciación o para la limpieza espiritual.
¿Por qué ayuno Jesús? El ayuno que Jesús realizo aquà no es un ayuno religioso para una preparación ceremonial ni limpieza espiritual, sino que fue un medio para facilitar la comunión con el Padre.
¿Por qué debemos ayunar nosotros? Porque es un ejercicio que ayuda a la salud espiritual y a la disciplina del cristiano, y debe ir acompañado por un sincero deseo de ordenar la vida según la voluntad de Dios, y para que podamos entrar a nuevo nivel de revelación e intimidad con el Padre.
LA TENTACIĆN
AllĆ estuvo cuarenta dĆas y fue tentado por el diablo. (Lucas 4:2a NVI)
El diablo tentó a JesĆŗs de Nazaret, al hijo de MarĆa y JosĆ©. Porque Dios no puede ser tentado, por esos es que el ataque fue dirigido a la humanidad de JesĆŗs.
El objetivo del diablo era enredarlo en los conflictos y ambiciones de este mundo para distraerlo de cumplir su misión redentora. El diablo nos ataca a nosotros para que nos concentremos en este mundo y no en el Reino de Dios.
Oremos para que el EspĆritu Santo nos dĆ© sabidurĆa y discernimiento espiritual para no caer en las trampas sutiles de diablo.
CELEBREMOS LA VICTORIA
Asà que el diablo, habiendo agotado todo recurso de tentación, lo dejó hasta otra oportunidad. (Lucas 4:13 NVI)
El diablo va a agotar todo recurso de tentación para vencerte, pero si no pudo, va a buscar otra oportunidad. AsĆ que: āEstĆ©n atentos y oren para que no cedan a la tentaciónā (Mateo 26:41)
El diablo no pudo vencer a JesĆŗs, sino lo contrario, el diablo fue vencido por JesĆŗs en el desierto, y definitivamente en la cruz.
Comentarios